Quienes somos
Somos una red de asociaciones hermanas inscritas legalmente Francia, Honduras y Suiza. Su inicio tuvo lugar en París en 1998 con la fundación de Honduras Croissance bajo la ley francesa de 1901. A partir de esta entidad francesa, se fundaron progresivamente dos entidades equivalentes en Honduras y Suiza bajo las leyes correspondientes de cada país.
En el 2020 se fundará una nueva entidad en Estados Unidos.
Historia
Nuestra historia comienza un día de otoño en París en 1998, cuando las noticias informaban al mundo sobre el devastador efecto del huracán Mitch, en un país vulnerable a las catástrofes por su situación de pobreza: Honduras.
Este evento trágico movilizó a hondureños de la diáspora y ciudadanos franceses.
Bajo la emoción del momento, las energías surgieron y sin sospecharlo empezamos a construir los cimientos de la Honduras Crecimiento de hoy.
A medida que pasaron los años, fuimos abriéndonos el camino, salvando obstáculos, aprendiendo de los errores, de los triunfos y acumulando experiencias.
Poco a poco tanto en Europa como en Honduras, se unieron nuevos miembros quienes enriquecieron, con su creatividad y capacidades, la organización.
Años después creamos la antena suiza de Honduras Crecimiento.
Nuestra existencia oficial en Honduras tuvo un nacimiento difícil debido al contexto legal local, pero se luchó sin descanso hasta obtener la legitimidad necesaria para seguir creciendo.
De 1998 al 2008, nuestra primera década, nos concentramos en el trabajo de edificaciones escolares en la zona rural. Estos proyectos respondían a las necesidades del país de los años post Mitch, se adaptaban a nuestras capacidades de gestión de ese entonces.
Del 2008 al 2018, segunda década, los proyectos de mejoramiento de las condiciones físicas escolares, fueron progresivamente orientándose a una misión más ambiciosa:
Tocar más finamente la conciencia de los niños a través de una educación para el desarrollo sostenible. Esta educación integral les abre las puertas hacia un porvenir no solamente digno, sino que, en armonía con su comunidad, su cultura y el medioambiente.
Decidimos entonces ser parte de un esfuerzo global, teniendo como visión los objetivos del Milenio para el Desarrollo y así formar parte de una corriente a nivel planetario. Es así como nos inspiramos en la educación para el desarrollo sostenible promulgada por la Unesco para diseñar nuestros programas educativos.
De esta reflexión concebimos el programa que difunde en sus diferentes dimensiones la calidad educativa para niños del nivel primario de la zona rural.
Infraestructura, música, deportes, lectura, agricultura… Todos estos temas se definieron como vectores, que irradian de un prisma: el programa Constructores de Esperanza.
Los vectores de Constructores de Esperanza se han transformado en verdaderos programas y ahora tienen vida propia, pero conservando una lógica de complementariedad para una educación integral de los niños de la zona rural.
Para completar la oferta educativa de Constructores de Esperanza, concebimos el programa que ofrece a los jóvenes una alternativa técnica a la formación secundaria: Formados a un futuro.
Parte de los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD), el acceso al agua, eterno problema de la humanidad; fue otra de las problemáticas que decidimos abordar.
Así nació Chaac Fuente de vida, nuestra propuesta para el acceso al agua potable y saneamiento bajo una estrategia de desarrollo sostenible.